Por: Constanza Navarrete F.
La digestión es un proceso clave para el bienestar general de nuestro organismo, mediante el cual nuestro cuerpo transforma los alimentos en nutrientes que pueden ser absorbidos y utilizados para obtener energía, crecer y mantener sus funciones. Por esto, es por lo que una buena hidratación es fundamental para que todo se lleve a cabo de manera eficiente, pero ¿cuál es la relación entre ambos?
Muchas veces, sólo nos centramos en la alimentación, pero beber agua durante el día representa un hábito muy beneficioso para nuestro cuerpo, pues desde que entran alimentos en nuestra boca, el agua participa en el proceso digestivo, está presente en la saliva, facilita la masticación y deglución. Una vez en el estómago descompone lo digerido junto con los jugos gástricos y los nutrientes son obtenidos de manera eficiente en el intestino delgado.
Muchas personas que tienen problemas de estreñimiento son quienes más debieran tomar agua, ya que ésta es esencial para la formación del bolo fecal en el colon y es allí donde una buena hidratación favorece un adecuado tránsito intestinal. Por eso, cuando no bebemos suficiente agua, el cuerpo trata de compensarlo absorbiendo más líquido de los alimentos que consumimos y del intestino grueso.
Por otro lado, una hidratación insuficiente puede contribuir a la acidez estomacal y otros trastornos digestivos, porque el líquido ayuda a proteger la mucosa gástrica al diluir los ácidos del estómago, evitando la sensación de ardor o reflujo gastroesofágico.
En definitiva, aunque el agua que ingerimos diariamente depende de la edad, el nivel de actividad física y las condiciones climáticas, la recomendación general es consumir entre 1.5 y 2 litros de agua al día. Por otro lado, si nuestra dieta es rica en fibra requiere un consumo mayor de agua para facilitar el tránsito intestinal y evitar la hinchazón abdominal.
Nosotros conscientes de la importancia de beber agua todos los días, pero también que ésta sea de buena calidad. Un sistema de filtración Acqua Pure, un empresa de la Región del Biobío, ayuda a mejorar la calidad del sabor del agua al reducir elementos como el cloro residual, permitiendo disfrutarla y fomentando su consumo en toda la familia.
